viernes, 8 de agosto de 2014

"NI SIGNIFICATIVOS, NI URGENTES, NI APREMIANTES": Del paro judicial


La Rama Judicial del Poder Público en Colombia tiene la fama de no funcionar, y razón tienen los que lo dicen. No se trata al parecer de que los funcionarios tengan sueldos bajos, o que el trabajo aplaste a tal punto que se genere un atasco sin precedentes, de lo que se trata en buena parte de la baja cualificación de los funcionarios, de los enredados procesos hermenéuticos necesarios para dar respuestas a interrogantes simples, y de una avalancha de palabras escritas en una prosa incomprensible para justificar la actuaciones y “evitar el prevaricato mi doctor”.

Lo cierto es que hasta este momento, en 200 años de historia patria, la administración de justicia ha mostrado que ningún caso bajo su conocimiento sea significativo, urgente o apremiante, y sólo se toma una decisión si le conviene al magistrado o juez de turno, si puede ampliar un participación de cargos para sus amigos, solo si puede ampliar su fortín burocrático, y al parecer, de eso se trata el actual paro de la Rama, de la prima de servicios inmerecida de los funcionarios de descongestión que desde su contratación sabían que a Diciembre no iban a llegar, de los auxilios de vacaciones, del sobresueldo, el incentivo, el bono, el beneficio, la prebenda, el problema es por dinero y por tal razón presionarán al Gobierno Nacional para obtener los recursos necesarios para llenar un poco las cuentas bancarias antes de la eliminación de los cargos de descongestión.

Mientras tanto, la Rama Judicial le muestra al país su dudosa utilidad, al país no parece importarle el hecho de tener en paro una de las funciones públicas de mayor importancia, o tal vez el país se acostumbró a vivir con esa onerosa estructura anquilosada en silogismos jurídicos incomprensibles de dudosa utilidad, o de pronto, la ausencia de un poder judicial eficaz, honesto y diligente ha sido una constante en procesos eternos, ineficaces, llenos de trabas y triquiñuelas. Lo cierto es que hay una frase tallada en el frontón de la Corte de Nueva York que explica muy bien lo que nos falta, que dice: “El pilar más firme para el buen gobierno es la recta administración de justicia”. Ahí tienen la respuesta a buena parte de nuestros problemas como sociedad.